Skip to content

Entradas etiquetadas ‘Autoayuda’

28
ene

Cabréate contigo mismo

Hoy me he cabreado conmigo mismo, tengo un proyecto personal con tareas pendientes desde hace meses. Tareas concretas y precisas que simplemente requieren de una acción: Hacer. ¡No tengo excusa! ¿Qué haces tú en momentos como este?

Es un proyecto largo y tedioso y últimamente cuando me pongo con el lo único que hago es “pasearme”. Lo miro y remiro, vuelvo a analizar y revisar los mismo puntos que la vez anterior y cuando termino lo único que he hecho es ¡generar más tareas! Ya tengo más de 100 acciones pendientes… Esto debe ser la “procastinación” de la que tanto hablan Jero, Jeroen o José Miguel. Lo que antes de conocer GTD llamábamos tocarse las narices.

Pues aquí me tenéis, uno de esos que dice ser GTDista, con sus listas de tareas, sus contextos y tal, que cuando se pone delante de su portátil se le ocurren cientos de cosas que hacer antes de ponerse con lo que toca, excusas de las más varias:

  • Que si ahora no tengo tiempo suficiente para ponerme en serio.
  • Qué si hoy no tengo energía para hacer eso… como si algún día me fuera bien.
  • Que si abro el feedly y leo los últimos artículos sobre productividad personal .. La cosa tiene su gracia.
  • Que si escribo un artículo para el blog.

¿Y por qué escribo esto? Porque soy de esos que se motiva cuando le calientan la cabeza. Porque soy de esos que ya no vive en casa de sus padres y no tiene a su madre encima diciéndole que estudie. Por que de vez en cuando alguien te tiene que cantar las 40 aunque ese seas tu mismo.

¿Y vosotros como lo hacéis cuando estáis así? Cuando tienes cosas que hacer desde hace tiempo y tu mente te dice que no.

Imagen cortesía de vinsflickr con licencia Creative Commons.

31
dic

Propósitos de año nuevo

Como no podía ser de otra forma la última entrada del Año se la voy a dedicar a los propósitos para el próximo año.
Seguramente ya habrás leído Haz las paces con el pasado y estarás en paz contigo, ya sabes Sin vergüenza ni culpa. Ahora es el momento de empezar a pensar en el futuro, de hacer la carta a los reyes magos, de pensar en tus metas para el año que se avecina.

El 2010 ha sido un buen año para mi, ha nacido mi primera hija y nos hemos tenido que adaptar a una nueva vida. He tenido que reorganizar mi tiempo, deshacerme de muchísimas cosas que no necesitaba y he empezado a centrarme en lo importante. Los que tenéis hijos ya sabreis que quiero decir y los que no ya os enterareis :-) . Seguramente de todo esto que me ha entrado con el minimalismo tendré que agradecerselo algún día a mi hija Ariadna.

La idea inicial de este artículo era explicar que para que tus metas del próximo año se cumplan deben ser objetivos medibles, cuantificables, pero eso ya lo ha hecho Omar en Establece Metas de Año Nuevo en Análisis Realista y me gustó su manera de expresarlo así que dejo esta parte en sus manos.
También quería explicar que cuidado con confundir un propósito de año nuevo, algo abstracto y más parecido a un deseo, con un objetivo claro y conciso por que nos podemos encontrar igual que ahora pero un año más viejos pero eso lo ha explicado Jero en Los propósitos no son objetivos y estoy totalmente de acuerdo con él.

Yo este año no tengo objetivos para el próximo año, me daba vergüenza decirlo porque está todo el mundo con esos megaplanes para hacerse millonarios y ser tan guapos como Brad Pitt que la verdad que me daba un poco de corte decir que yo no tengo ningún objetivo concreto pero después de leer Robert y su Un único propósito para 2011 parece que tampoco es tan raro. Mi propósito para el próximo año es seguir simplificando mi vida, seguir el camino que he empezado a caminar estos últimos meses, poco a poco, viendo el paisaje y disfrutando del camino, ya se que no es demasiado concreto pero es que implica tantas cosas que aun estoy haciendo la lista :-P

Será un camino difícil, con muchas piedras pero no tengo prisa lo importante es llegar. La idea es llegar estableciendo hábitos en mi vida que me permitan poco a poco llevar una vida más simple y saludable. Estos serán en todos los ámbitos:

  • Comer más sano
  • Ejercicio físico
  • Organización personal
  • Ejercicio físico

Mi idea es ir adquiriéndolos poco a poco, uno al mes y ir publicando entradas breves explicando los hábitos para que pueda servir de ayuda a otros que estén pasando por lo mismo. Establecer hábitos me permitirá conseguir mis propósitos de una forma natural y sin agobios.

¡Allá vamos!

Imagen cortesía de JohnONolan con licencia Creative Commons.

29
dic

4 pasos para aprende a ir con la corriente

4 pasos para aprende a ir con la corriente

Seguramente muchos de los que me leéis sois como yo: personas tranquilas. Cuando tengo cosas que hacer, muchas cosas que hacer, me gusta planificarme el tiempo y ver el orden de ejecución de mis tareas pendientes, me gusta crearme mi hoja de ruta e ir tachando tareas acabadas. Es genial la sensación de ir cerrando temas abierto, en mi caso suelen llevar mucho tiempo en el fondo del cajón. Como diría Hannibal del Equipo A Me encanta que los planes salgan bien pero ¿qué pasa cuando las cosas se tuercen? ¿Qué sucede cuando aparecen imprevistos? Pues sucede que dejamos de ser personas tranquilas y nos ponemos nerviosos, nos aparece el mal carácter y hacemos que todos los que están a nuestro alrededor nos miren como bichos raros ¿Os suena la historia?

La vida es una serie de cambios espontáneos y naturales. No te resistas a ellos – eso sólo crea pesar. Deja que la realidad sea realidad. Deja que las cosas fluyan naturalmente hacia adelante como prefieran.
Lao Tzu

Leyendo el libro Focus de Leo Babauta (la traducción realizada por Homo Minimus) hay un capítulo dedicado a Yendo con la corriente donde te explica que la vida es algo que se escapa a nuestro control y debemos sobrellevarlo y saber adaptarnos. Leo nos da 9 pasos a seguir para conseguir ir con la corriente. Yo los resumo en los 4 siguientes:

  1. Tú no eres dios, hay millones de cosas que se escapan a nuestro control, dependemos de otras personas, eventos, circunstancias que no podemos dominar y que harán que las cosas no siempre salgan como esperamos.
  2. Sin vergüenza ni culpa, como explicaba en mi anterior artículo lo hecho, hecho está y no lo vas a cambiar así que no pierdas ni un minuto con remordimientos, olvídate del típico Si yo hubiera estado allí, Si hubiera hecho, ... Acéptalo, las cosas están como están, se han repartido nuevas cartas y tenemos que jugarlas.
  3. Respira hondo varias veces, a mi me ayuda a calmarme y me da unos segundos para coger fuerzas y volver a tomar el control. Párate y aprovecha este tiempo para replantearte la situación, ahora ya no estamos igual que antes y necesitaremos hacer cambios a nuestros planes iniciales.
  4. Busca la parte positiva no todos los cambios tiene que ser negativos, ¿Has perdido el tren y llegarás tarde a tu cita? ¡Igual en el próximo conoces a tu media naranja! Recuerda cuando se cierra una puerta, se abre otra

¿Y vosotros tenéis alguna forma de gestionar los impedimentos que os aparecen en el día a día?

Imagen cortesía de Stuck in Customs con licencia Creative Commons.