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Archivada por enero 2011

28
ene

Cabréate contigo mismo

Hoy me he cabreado conmigo mismo, tengo un proyecto personal con tareas pendientes desde hace meses. Tareas concretas y precisas que simplemente requieren de una acción: Hacer. ¡No tengo excusa! ¿Qué haces tú en momentos como este?

Es un proyecto largo y tedioso y últimamente cuando me pongo con el lo único que hago es “pasearme”. Lo miro y remiro, vuelvo a analizar y revisar los mismo puntos que la vez anterior y cuando termino lo único que he hecho es ¡generar más tareas! Ya tengo más de 100 acciones pendientes… Esto debe ser la “procastinación” de la que tanto hablan Jero, Jeroen o José Miguel. Lo que antes de conocer GTD llamábamos tocarse las narices.

Pues aquí me tenéis, uno de esos que dice ser GTDista, con sus listas de tareas, sus contextos y tal, que cuando se pone delante de su portátil se le ocurren cientos de cosas que hacer antes de ponerse con lo que toca, excusas de las más varias:

  • Que si ahora no tengo tiempo suficiente para ponerme en serio.
  • Qué si hoy no tengo energía para hacer eso… como si algún día me fuera bien.
  • Que si abro el feedly y leo los últimos artículos sobre productividad personal .. La cosa tiene su gracia.
  • Que si escribo un artículo para el blog.

¿Y por qué escribo esto? Porque soy de esos que se motiva cuando le calientan la cabeza. Porque soy de esos que ya no vive en casa de sus padres y no tiene a su madre encima diciéndole que estudie. Por que de vez en cuando alguien te tiene que cantar las 40 aunque ese seas tu mismo.

¿Y vosotros como lo hacéis cuando estáis así? Cuando tienes cosas que hacer desde hace tiempo y tu mente te dice que no.

Imagen cortesía de vinsflickr con licencia Creative Commons.

27
ene

Movimiento Slow

Movimiento Slow

En 1986 la empresa McDonald’s decidió abrir uno de sus restaurantes en la Piazza di Spagna (Roma). El periodista Carlo Petrini se indignó, ¡un restaurante de “Fast food” en la Piazza di Spagna! Allí empezó una cruzada para defender la buena alimentación, los placeres de la mesa y un ritmo de vida slow que fue denominado “Slow Food”. Más adelante, Slow Food amplió sus miras y se interesó por la calidad de vida en general y, lógicamente, por la supervivencia del amenazado planeta tierra.

En la vida hay algo más importante que incrementar su velocidad
Gandhi

Había escuchado hablar antes del Movimiento Slow pero fue el lunes, en una charla realizada por Alfonso Alcántara (@Yoriento) comentó algo de este movimiento. Esta vez lo apunté en un lado de la hoja, donde me apunto las ideas y cosas interesantes que no tiene que ver con lo que estoy haciendo en ese momento.

Al llegar a casa me puse a indagar y la verdad es que el movimiento está muy extendido y existen mucha información al respecto.

Consejos para una vida Slow

Algunos consejos para las personas que desean seguir el Movimiento Slow son:

  • Tómate un Té con los pies apoyados fuera de la ventana. No hacerlo mientras conduces.
  • Escribe estas palabras en un sitio visible: Hacer varias tareas a la vez es no hacer ninguna bien.
  • No te veas forzado a responder con rapidez, tómate tu tiempo.
  • No lleves el reloj encima, no te preocupes que sabrás la hora.
  • Conseguir un hobby tranquilo, como la lectura, escritura, la pintura o la jardinería.
  • Mirar poco el reloj y los fines de semana, procurar levantarse de la cama respetando los ritmos naturales del sueño, en lugar de ponerse la alarma.
  • Intenta no llevar reloj.
  • Hacer la compra en un mercado de productos frescos (preferentemente local y con puestos de los propios agricultores).
  • Preparar una comida para poder sentarse con tranquilidad, y saborearla sin tener encendido el televisor. Disfrutar de la conversación, si se come con otras personas, o de la paz que puede dar el comer solo.
  • En vacaciones, procurar bajar el ritmo; no intentar llegar a todo lo que nos gustaría ver y visitar. Viajar a ciudades con restaurantes de comida local donde se pueda comer con tranquilidad.
  • Limitar la lista de cosas pendientes; tomarse el tiempo necesario para las personas y actividades con las que se disfruta.
  • No dejes que tu agenda te gobierne. Muchas cosas que te planteas ahora son postergables. Prueba y verás.
  • Cuando estés con tu pareja y tus hijos o con tus amigos, desconecta el teléfono.
  • Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio. Escucha tu voz interior. Medita sobre la vida en general.
  • Escribe un ranking de prioridades. Si lo primero que escribiste es trabajo, algo anda mal, vuelve a redactarlo.

Más información en:

¿A vosotros no os suenan muchos de estos consejos? ¿Y los seguís?

Imagen cortesía de Frodrig con licencia Creative Commons.

20
ene

11 ideas para reducir tus facturas mensuales

El minimalismo tiene como meta que nos centremos en lo importante y eliminemos todo lo superfluo. Este proceso tiene muchos puntos de entrada, no hay una guía de paso a paso para llegar a tu objetivo y a lo largo de los años seguramente pasarás por todos.

Yo empecé el camino por la parte económica, llegué a la conclusión que gastar más no era la forma de conseguir lo que buscas, simplemente tenía más facturas a final de mes así que empecé a reducir gastos. Si tú estás en la misma situación, aquí te dejo algunas ideas por dónde empezar:

  1. Móvil: En los últimos años nos hemos acostumbrado a llamar por teléfono a todas horas, es instintivo vamos por la calle, solos y llamamos a alguien a ver que hacen, que se explican. Es una manera de asilarnos del entorno. Aprovecha esos momentos para caminar tranquilamente, desconecta del móvil, escucha el ruido de la ciudad y piensa en tus cosas
  2. ADSL: ¿De verdad necesitas los 20MB reales o 50 como en Japón? ¿Recuerdas cuando conectabas con un módem de 56kb o con tu primer ADSL de 256? Los tiempos han cambiado pero para visitar unas páginas, mirar el correo o descargar una película no necesitas más de 3MB y la factura te puede variar entre 6 y 10 euros al mes. ¿Qué te parecería tener a final de año 100€ más en tu bolsillo?
  3. Luz: Hoy en día cada vez tenemos más aparatos conectados 24 horas en “stand by”, son aparatos que aunque no los utilizamos los tenemos consumiendo energía. Desconectalos. Utiliza un temporizador de luz y prográmalo para que las cosas se apaguen de 24h a 7 de la mañana.
  4. Televisión de pago: Seguro que no la ves tanto como te crees, utiliza ese tiempo para leer, estar con la familia o si lo prefieres descárgate lo que quieras.
  5. Diarios y revistas: ¿Los compras periódicamente? Ahorra ese dinero y busca blogs que hablen de tus temas favoritos o las páginas de los periódicos que te interesan. Llega 10 minutos antes al trabajo y léelo online o descárgatelo en tu e-Book.
  6. Bancos: ¿Te cobran comisiones? ¡Intenta reducirlas! Si te cobran por enviarte cartas informativas (estado de cuentas, saldos, etc.) que no te las envíen. Si te cobran comisiones de mantenimiento y no has conseguido que te las quiten ¿te has planteado cambiar de banco?
  7. Tarjetas de crédito: ¿Cuantas tienes? ¿Cuántas usas? Elimina las que no usas, te están ocupando espacio en la cartera y seguro que te cuestan dinero.
    Si eres de los que tiende a gastar más de lo que deberías deshazte de ellas, pagar en efectivo es una buena terapia, te hace ver claramente “el valor” de las cosas.
    Si no tienes problemas con las tarjeta pero pagas comisiones intenta negociar con tu banco o busca tarjetas de crédito gratuitas (Cepsa, BP, Eroski Red, etc.).
  8. Restaurantes: Si tienes que comer cada día fuera de casa, cocina el día antes y llévate la comida comerás mejor y más sano.
  9. Gimnasio: Si vas asiduamente sigue así pero sino ¿a qué esperas para borrarte? No sé a ti pero eso 300 ó 400 euros a final de año mi me vendrían muy bien. Hay alternativas igual de saludables, divertidas y mucho más económicas como ir a correr, pasear, etc.
  10. Ocio (Restaurantes, Cine, Pubs): Si te viene de gusto quedar a cenar o a tomar algo con la familia o los amigos, organiza una comida en casa de alguien o en la montaña.
    ¿Has hecho alguna vez una cena de las culturas? Consiste en que cada pareja cocine un plato a partir de una temática escogida previamente (Platos de países distintos, de islas, etc.). Quedáis un día en casa de alguien y cada uno lleva un plato, haced fotos de los platos, compartir las recetas y colgadlas en internet .. ¡Te sorprenderás de lo que puedes llegar a hacer!
  11. Ropa: Recuerda “El 80% del tiempo utilizas el 20% de tu ropa” (Principio de Pareto). Sigue una norma: Para comprar algo nuevo tienes que deshacerte de algo viejo, así como mínimo no acumularas. También puedes intentar ponerte a prueba con el Proyecto 333 :-P
  12. Y vosotros ¿habéis tomado alguna medida para reducir vuestras facturas? ¿Tenéis alguna idea más para simplificar vuestros gastos y haceros un poco más libres?

    Imagen cortesía de Social Europe con licencia Creative Commons.

18
ene

Un simple cambio para una vida más minimalista

Un simple cambio para una vida más minimalista

Hace unos días Courtney Carver publicó, en Be more with less, el artículo Advice For Aspiring Minimalists (from the experts). En él hacia la siguiente pregunta a un grupo de reputados minimalistas: ¿Qué és los más importante a tener en cuenta a antes de ser un minimalista?.
En seguida me pareció una muy buena idea así que me puse manos a la obra y les pedí a algunos compañeros de la blogsfera que me explicaran Un simple cambio para una vida más minimalista y aquí tienes su respuesta:

  • Reduce tus posesiones. A los objetos hay que dedicarles tiempo – para ordenarlos, limpiarlos, arreglarlos si se estropean, etc. – y además ocupan espacio. Reduciendo tus posesiones ganarás libertad y tiempo.
    Un buen punto de partida puede ser tu ropero. Regala, dona o tira la ropa que no te hayas puesto en el último año. Sentirás tal alivio que seguro que quieres seguir “minimizando” el resto de tus posesiones. Luis José de Mínimo.
  • Lleva un diario de bendiciones. La mayoría de las personas que conozco está siempre con estrés. Y cuando no sabes ni donde está tu cabeza es difícil recordar que era lo que te apasiona, lo que te mueve, lo que te permite entrar en este estado de flujo (flow) que relaja la mente y produce milagros. Parece que no hay tiempo para nada, y menos para meditar media hora por día para aprender a centrarse en si mismo. Y es en estos pequeños primeros pasos que el diario de bendiciones (o agradecimientos) tiene su mejor impacto.
    No necesitas ni comprar un nuevo diario. Basta tu agenda de siempre. Y cada noche reservas cinco minutos, vaya 2 minutos para anotar una cosa que te ha encantado durante este día. Y no vale decir que en este día de mierda no ha habido nada de positivo. Algo siempre hay. Aunque sea que la señora de la panadería ya sabía tu pedido hoy. Y con el tiempo te darás cuenta que durante el día le pones más atención a las cosas positivas. Y de repente recuerdas lo que siempre te gustaba. Ahora sí estás listo para hacer cambios y incorporar más de estas cosas positivas en tu día a día. Valentina de Vale de Oro
  • Sé instintivo. Aprende a escuchar y gestionar tus emociones. El mejor guía para simplificar tu vida –sólo tuya- vive en ti, en tu subconsciente. Es tu instinto. En el fondo, tú sabes qué es lo que te apasiona, lo que te hace disfrutar y lo que puedes ofrecer a ti mismo y a los demás para conseguir una vida plena, feliz, a diario. Primero el sentimiento y luego la razón; no al revés. Detecta qué es lo que sientes, y después razona y administra esa emoción con el criterio y las herramientas que has adquirido en tu educación.
    Piénsalo. ¿Cuándo disfrutas más? ¿Cuándo salen mejor las cosas? Cuando las haces porque tienes que hacerlas o cuando las haces porque así las sientes y quieres hacerlas.
    Confía en ti mismo, en tus emociones y en tu instinto. Vive con naturalidad. Roberto de Una vida sencilla.
  • Aprende a vivir con menos cosas y acumula más experiencias. El estilo de vida actual es un generador de estrés y de presiones innecesarias, adoptando un modelo minimalista podemos enfocarnos en lo que es verdaderamente importante para nosotros; esencialmente, tenemos que dejar de lado el consumismo, aceptar que son pocas las cosas que necesitamos para vivir y en consencia simplificar nuestras acciones. Cuando conseguimos esto, podemos acumular experiencias que son el verdadero motor de nuestra vida, disfrutar de los momentos nos acerca más a la felicidad. No necesitas cosas materiales para lograrlo, solo la intención de encontrar el camino a una vida con situaciones que te ayuden a crecer. Omar de Análisis realista.
  • Simplificar papeleo. Archivar recibos y romper extractos es algo que ocupa mucho tiempo y sobre todo espacio.
    Yo he optado por la correspondencia virtual. Las entidades bancarias y la mayoría de grandes compañías (luz, teléfono, etc) lo ofrecen de forma gratuita. Ventajas:
         - La correspondencia la puedes consultar e imprimir en cualquier momento, aunque estés fuera de casa.
         - Los documentos están disponibles por períodos que oscilan entre dos y siete años.
         - Contribuyes al ahorro de papel y por tanto a preservar el medio ambiente.
         - Cuando precisas un documento lo puedes imprimir en el mismo formato que los que recibirías por correo postal.
    Yo aconsejo, imprimir el recibo de la hipoteca, el del seguro del coche y el de vida. Lo demás, simplifícalo. Montserrat de Buenhabit.
  • Descubre tu verdadera esencia. Busca qué es lo que te motiva en la vida, tus valores, tu misión. Dedícate a las cosas que te apasionan.
    Casi de forma automática todo los demás dejará de tener importancia, o pasará a un segundo plano. Es entonces cuando reducir y volverse un minimalista comienza a hacerse fácil, hasta natural. Porque todo lo que no está dirigido a conseguir tu misión en la vida, simplemente sobra. Jero de El Gachupas.
  • No luches contra la duda. Decía mi padre espiritual que la forma más rápida de vitar que las tentaciones nos atormenten era caer en ellas. Broma aparte, lo cierto es que la tentación es una especie de decisión aplazada. Estamos procrastinando (dejando para luego) tomar una decisión en un sentido u otro. La razón, por supuesto, es el miedo; sabemos que los datos son siempre incompletos y reconocemos que podemos cometer errores.
    No todas las decisiones van de elegir entre el mal y el bien, pero la indecisión causa un sufrimiento similar. Es esa sensación de tener una madre virtual dentro de tu cabeza agobiándote: “toma una decisión” y tú, “sólo un ratito más”. Lo malo es que nunca es indiferente hacer nada y lo peor es que pocas veces somos conscientes de las razones que nos impulsan a preferir una cosa.
    ¿Qué hacer?
    Decidirse por algo, desde luego. Pero primero tener la valentía de saber por qué queremos cada opción. ¿Compramos un mac por estar frustados con nuestro viejo ordenador o por querer tener la marca que nos identifica como miembros de un grupo? Una vez que somos honestos con nosotros mismos la decisión se toma sola y entonces somos libres.Miguel De Luis de Sabia Vida.

¡Gracias a todos por vuestra colaboración!

Imagen cortesía de Josefe aka Hipnosapo con licencia Creative Commons.

12
ene

Proyecto 333: 3 meses con 33 prendas

Hace un mes leí un artículo en ValeDeOro donde hablaba del proyecto 333, una idea original de Courtney Carver de Be more with less. Poco después vi como Luis José y Omar se subían al carro y se comprometían a hacerlo y pensé: why not?

¿Qué es eso del proyecto 333?

El proyecto 333 tiene como objetivo que vivas durante 3 meses con 33 prendas de vestir, así de fácil.
Las reglas a seguir son:

  • El proyecto 333 dura del 9 de Enero al 9 de Abril de 2011.
  • Sólo podrás utilizar 33 piezas de ropa/accesorios durante ese periodo.
  • No se cuentan dentro de las 33 piezas el anillo de matrimonio o artículo parecido o con gran valor sentimental, ropa interior, ropa de dormir y ropa de hacer ejercicio siempre que se utilice para ese propósito.
  • 3 piezas en el banquillo: Puedes tener 3 prendas de reserva por si alguna de las 33 seleccionadas sufre un percance.

Si quieres saber más te recomiendo que leas:

¿Por qué hago esto?

Siempre he tenido la sensación que tengo poca ropa y que en realidad uso mucha menos pero nunca me había planteado contarla y menos decidir cual utilizaba más. Es verdad que cada temporada doy Cáritas la que no he utilizado en los últimos 6 meses, tengo la teoría que lo que no has usado este invierno difícilmente lo utilizarás el que viene así que la regalo pero el proyecto 333 es una prueba de simplicidad, realmente te obliga a separar lo que realmente usas de lo superfluo y que sólo usas de adorno.

Haciendo la lista de 33 prendas he tenido la sensación de estar respondiendo a la típica pregunta de ¿Qué te llevarías a una isla desierta? y es una sensación extraña porque te hace elegir entre tus cosas, te hace descartar prendas que seguro que pensabas que eran imprescindibles en tu ropero. Al acabar la lista me ha sorprendido ver como algunos de mis jerséis preferidos, los más cool se han quedado fuera, no me los pondré durante los próximos 3 meses. ¿Por qué? Porque no combinan con casi nada y si hago memoria seguro que recuerdo perfectamente las 2 veces que los he utilizado.

Creo que si consigo acabar el proyecto 333 va a ser un punto de inflexión para mi, seguramente mucha de la ropa que se ha quedado en el armario la regalaré porque no la habré encontrado a faltar y lo más importante mis hábitos de compra de ropa cambiarán, seguramente antes de comprar una camisa superchula me plantearé ¿y con que me la pongo? ¿Realmente la voy a utilizar?

Este ejercicio también creo que me va a obligar a replantear el uso de la lavadora y la plancha. En casa hasta ahora éramos sólo 2 personas y para poner una lavadora a carga completa y coger la plancha nos costaba un suplicio, tardábamos siglos y mientras tanto íbamos tirando de fondo de armario. Ahora tendré que planificarme este tema ya que con 33 piezas tendré que estar al día. Creo que esta parte será la más dura.

Mi lista

Estos serán mis compañeros durante los próximos 3 meses:

  1. Traje azul marino
  2. Camisa azul para traje
  3. Corbata
  4. Camiseta negra
  5. Camiseta negra
  6. Camiseta blanca
  7. Camiseta verde oscuro
  8. Camisa cuello mao
  9. Camisa azul
  10. Camisa cuadros
  11. Camisa negra
  12. Camisa blanca
  13. Polo azul marino
  14. Tejanos oscuros
  15. Tejanos oscuros
  16. Tejanos claros
  17. Tejanos anchos
  18. Sudadera negra
  19. Hoddie
  20. Jersey azul marino
  21. Jersey verde claro
  22. Jersey verde botella
  23. Jersey de rayas
  24. Chaleco negro
  25. Abrigo 3/4 negro
  26. Cazadora negra sport
  27. Zapatos marrones
  28. Zapatos de vestir
  29. Semibotas de trekking
  30. Cinturón de vestir
  31. Cinturón de piel
  32. Bufanda
  33. Guantes

Y vosotros ¿os animáis? Aunque no lo hagáis os recomiendo realizar el ejercicio de seleccionar 33 prendas de ropa y vais a ver como os sorprendéis. Yo por ejemplo me he quedado alucinado con la cantidad de jerséis que llego a tener, no era consciente, y lo más gracioso de todo es que soy bastante caluroso. En mi defensa diré que casi todos son regalos de los últimos años y yo no tuve nada que ver. :-P

Imagen cortesía de Thing Three con licencia Creative Commons.

5
ene

Hábito #1: Del sofá a correr cinco kilómetros

Uno de mis propósitos para este año 2011 es seguir un estilo de vida más saludable. La verdad es que llevo ya un par de años teniendo alto el colesterol y me he propuesto acabar con el tema este año, si además me pongo más guapo mejor que mejor. :-P

Para conseguir una vida más saludable tengo la intención de adquirir dos nuevos hábitos:

  1. Realizar ejercicio físico de forma regular.
  2. Cambiar mis hábitos alimenticios por unos más saludables.

Mi idea es ir haciéndome con las rutinas poco a poco así que he decidido empezar poniéndome en forma.

Buscando excusas

No nos engañemos:Hacer ejercicio es un rollo, tenemos mejores cosas que hacer que ir a un gimnasio, a correr, a pasear, etc. Es mucho mejor ver la televisión un rato o jugar a ese juego de PS3 que nos compramos por navidad o leer uno de los 1000 feeds a los que estoy suscrito.
Y las excusas que ponemos para no hacer nada son geniales:

  1. Hoy no me va bien iré mañana .. ¿Qué pasa hoy? ¿Es el último día que tienes el sofá en casa? Seguro que cuando vuelvas aun estas ahí.
  2. No estoy preparado, desde que dejé el colegio no he vuelto a hacer ejercicio. Es verdad, es muy probable que no tengas suficiente forma física para empezar a hacer ejercicio de forma intensa pero nadie te ha dicho que te prepares paras las próximas olimpiadas, aquí se trata de mover tu cuerpo, mover tu corazón.
    Empieza poco a poco, primero camina durante 1 hora, paseando. Después haz series de caminar/trotar. Si sigues leyendo te enseñaré como empezar poco a poco.
  3. Me da vergüenza que la gente me mire cuando corro .. A mí me pasaba igual .. Olvídate, la gente va a lo suyo y van a correr y a sudar y les da igual tu chándal de estilo retro. Empieza con eso y como explico en el próximo punto “ponte un caramelo”, prométete que si consigues seguir tu rutina durante 4 meses te compras un equipo nuevo.
  4. No tengo el materia adecuado, repito ¡No nos preparamos para las olimpiadas! Coge unas zapatillas de deporte viejas y a caminar, mientras no te hagan daño no hay problema.

Hacer ejercicio es un rollo ¡pero cuando acabas te sientes eufórico!

Motivación

Hace unos meses empecé a correr y durante 4 semanas conseguí ir 3 veces por semana pero después en el trabajo nos llegó un proyecto que requería un sobreesfuerzo y ahí se acabó mi rutina.
Mi experiencia pasada me hace dudar de mi capacidad para establecer un hábito en 21 días necesito un plus de motivación y para conseguirlo he pensado utilizar el método Seinfeld para formar hábitos que descubrí hace tiempo eh thinkwasabi.com.
Para motivarme aun más seguramente utilizaré el método del esfuerzo/recompensa y haré que si consigo seguir la rutina durante 4 ó 5 meses me podrá cambiar de calzado deportivo para ir a correr por uno más Pro. Con este sistema mi mente espera un premio y me obliga a seguir con la rutina .. ¿No os suena a la fábula del burro y la zanahoria? La última vez no lo conseguí y me quedé sin premio .. eso que me ahorré.

Plan de iniciación

Hace unos meses seguí el siguiente plan: plan de iniciación para empezar a correr. Durante 4 semanas conseguí ir 3 veces por semana pero después en el trabajo nos llegó un proyecto que requería un sobreesfuerzo y ahí se acabó mi rutina.

Antes de seleccionar el plan de entrenamiento estuve mirando en varios sitios y encontré el de Del sofá a correr cinco kilómetros (versión en inglés) que me parece genial para alguien que empieza desde cero y quiere ir cogiendo ritmo poco a poco.

El que mejor se adapta a mi situación es el siguiente:

Día 1 Día 2 Día 3
Semana #1 3 Series de:

  • 5 minutos trotando
  • 3 minutos caminando
3 Series de:

  • 5 minutos trotando
  • 3 minutos caminando
De 45 a 60 minutos caminando rápido
Semana #2 4 Series de:

  • 5 minutos trotando
  • 2 minutos caminando
4 Series de:

  • 5 minutos trotando
  • 2 minutos caminando
De 45 a 60 minutos caminando rápido
Semana #3
  • 10 minutos trotando
  • 3 minutos caminando
  • 10 minutos trotando
  • 10 minutos trotando
  • 3 minutos caminando
  • 10 minutos trotando
De 45 a 60 minutos caminando rápido
Semana #4
  • 20 minutos trotando muy suave
  • 20 minutos trotando muy suave
De 45 a 60 minutos caminando rápido
Semana #5
  • 20 minutos trotando suave
  • 15 minutos ritmo moderado
  • 15 minutos caminando
  • 20 minutos trotando
  • 15 minutos caminando
Semana #6
  • 25 minutos trotando suave
  • 20 minutos ritmo moderado
  • 10 minutos caminando
  • 30 minutos trotando
  • 10 minutos caminando
Semana #7
  • 30 minutos trotando suave
  • 25 minutos ritmo moderado
  • 10 minutos caminando
  • 30 minutos trotando
  • 10 minutos caminando

¡Allá vamos!

Imagen cortesía de lululemon athletica con licencia Creative Commons.